Aunque muchas personas no prestan gran atención a su salud visual, esta representa un aspecto fundamental en nuestra vida cotidiana. Nuestros ojos son uno de los principales órganos del cuerpo humano, y también uno de los más sensibles.
Existen muchos problemas de salud visual que han afectado a la población mundial a lo largo de los años, y cada vez son más las soluciones disponibles para corregirlos.
Tal es el caso de los anillos intracorneales, los cuales son implantados mediante un procedimiento quirúrgico para tratar diferentes afecciones de la córnea, como queratocono, entre otras.
Aquí proporcionaremos información detallada sobre esta innovadora solución, y explicaremos cómo es su funcionamiento y cuáles beneficios ofrece a los pacientes.
¿Qué enfermedades existen que pueden afectar a la córnea?
La córnea es una lente natural del ojo. Se trata de una estructura transparente que carece de vasos sanguíneos, permite que entre la luz desde el exterior y contribuye junto con el cristalino a enfocar las imágenes.
Lamentablemente, existen varias enfermedades que pueden afectar a la córnea, y por ende, perjudicar la salud visual de las personas.
Algunas de las más comunes son, la distrofia endotelial, la queratalgia recidivante y el queratocono.
¿Qué es el queratocono?
La córnea tiene una forma curva, la cual permite el ingreso correcto de la luz al ojo, y al perder su forma y curvatura natural, también pierde su capacidad refractiva, lo que afecta nuestra visión.
La curvatura de la córnea es crucial para tener una buena salud visual y mantener una visión nítida, con un buen enfoque y sin distorsiones.
El queratocono, se trata de una enfermedad que causa que la córnea pierda esta importante curvatura y tome una forma puntiaguda o de pico. Esto ocasiona problemas visuales y requiere de atención oftalmológica.
Esta enfermedad produce síntomas molestos y preocupantes, tales como visión borrosa o distorsionada, alta sensibilidad a las luces brillantes, empeoramiento repentino de la visión y por ende, necesidad de cambios constantes de la graduación de sus gafas o lentillas.
Algunos estudios estiman que alrededor de un millón de personas padecen de algún tipo de discapacidad visual en España y que más de 70 mil personas sufren de algún tipo de ceguera producida por enfermedades oculares, tales como el queratocono.
Es por la gravedad de esta situación que los científicos se han esforzado por encontrar una solución duradera, con bajo riesgo, como es el caso de los anillos intracorneales.
¿Qué son los anillos intracorneales?
Ya mencionamos que el queratocono, es un problema de salud visual que hace que la córnea adquiera una forma de cono, lo que afecta la salud ocular.
Por este motivo, los expertos estudiaron alternativas que le permitieran aplanar la córnea para intentar devolverla a su forma original, con la curvatura adecuada.
Esto lo lograron gracias a los anillos intracorneales, que como su nombre lo indica, son unos implantes con forma de anillos que se colocan a hacia los lados de la córnea, no en la parte central de la misma.
Están fabricados en materiales biocompatibles de alta calidad y muy seguros para la salud visual. Se trata de segmentos circulares o semicirculares que se implantan a través de procedimientos quirúrgicos por medio de una mínima incisión.
No se logran distinguir a simple vista y permanecen fijos e inmóviles en el ojo después de que son trasplantados, contribuyendo a la estabilización y moldeamiento de la forma de la córnea del paciente y por ende a mejorar su visión.
¿Cuáles son los beneficios que ofrecen a los pacientes la implantación de anillos intracorneales?
La implantación de los anillos intracorneales puede ser permanente o reversible.
Se trata de una intervención muy poco invasiva, por lo que tiene un bajo nivel de riesgo en comparación con otros procedimientos. Esto hace que sea un proceso menos traumático y doloroso, con una recuperación bastante acelerada y resultados positivos a largo plazo.
Los anillos intracorneales son transparentes y delgados, lo que hace que pasen casi imperceptibles y muy cómodos.
La inserción de estos anillos intracorneales, contribuye a mejorar la agudeza visual así como la calidad visual, lo que es posible gracias a que devuelve en la mayor proporción posible, la córnea a su forma natural.
De ser necesario el uso de lentillas, este aplanamiento de la córnea facilita su uso, ya que los pacientes con queratocono presentan graves dificultades para utilizar lentillas.
Al estabilizar la forma de la córnea y corregir sus irregularidades, el uso de estos anillos permite reducir diferentes problemas refractivos, evitando la progresión del queratocono y aliviando sus síntomas.
¿En qué consiste la cirugía de inserción de anillos intracorneales?
Primero se debe hacer una evaluación preoperatoria, durante la cual, el especialista evalúa la salud ocular del paciente y el estado actual de su córnea.
Después de realizar los estudios y análisis correspondientes, los especialistas determinan si los pacientes son candidatos para optar por la cirugía de implantación de anillos intracorneales. El tamaño, la forma e incluso el grosor de los anillos va a depender de las necesidades particulares de cada paciente.
Esta es una cirugía ambulatoria, durante la cual, solo se usa anestesia local y la mayoría de los pacientes permanecen despiertos.
Luego, el especialista realiza una pequeña incisión o túnel en la región periférica de la córnea, por donde se introducirán de forma cuidadosa y con gran precisión los anillos intracorneales.
Finalmente, se aplica un ungüento antibiótico y el ojo es cubierto con un parche, el cual debe evitar mojar y se puede proteger con unas gafas especiales.
El cirujano recomendará algunas gotas para reducir la inflamación que es normal tras la operación, y también para evitar infecciones. Después retirará el parche y realizará el seguimiento necesario.
Riesgos de la cirugía de implantación de anillos intracorneales
Como toda intervención quirúrgica, existen ciertos riesgos al realizarse una operación para introducir anillos intracorneales.
Lo primero que hay que tener en cuenta, es que en algunos casos puede ser necesario esperar semanas o meses para percibir el resultado deseado, ya que la estabilización o cambio de la forma de la córnea y su graduación tras la operación, pueden demorar.
Ahora bien, en casos muy extremos, algunas de las complicaciones que se pueden producir durante este procedimiento incluyen infecciones, dolor ocular crónico, la perforación del ojo, queratitis, hinchazón del ojo, aparición de resplandor o halo, y la extrusión de los anillos.
La mayoría de las complicaciones que pueden presentarse, dependen de la edad de los pacientes, de las condiciones de su córnea, así como de otros problemas de salud de los mismos. Sin embargo, estos casos suelen ser muy poco comunes y las cirugías tienen un amplio margen de éxito.
Otro de los riesgos que conlleva la cirugía de implantación de anillos intracorneales, radica en que esta no corrija los problemas de visión que se tienen, o que ocasione otros. Sin embargo, es una situación que puede solucionarse a través del uso de gafas o lentillas, alcanzando una mejor visión
¿Qué sucede si un paciente no queda conforme con los resultados de la operación de inserción de anillos intracorneales?
Aunque la implantación puede ser permanente, y combinarse con crosslinking corneal y la implantación de lentes fáquicas, si algún paciente no está conforme con el resultado de la implantación de los anillos intracorneales, puede solicitar que estos le sean retirados.
Sin embargo, la mayoría de los resultados son positivos, y tras esta operación, la recuperación es rápida y los pacientes pueden tener una mejor salud visual, lo que repercute en su calidad de vida.
