Existen diversos trastornos raros que se producen por diferentes razones, tal es el caso del síndrome de Stevens-Johnson, el cual ocasiona graves afecciones en las mucosas, llegando en algunos casos a causar la muerte.
Las membranas mucosas de los ojos son unas de las más afectadas, lo que produce gran incomodidad y problemas oculares en los pacientes.
Ahora profundizaremos acerca de este trastorno poco común, sus causas, consecuencias y tratamientos.
¿Qué es el síndrome Stevens-Johnson?
Aunque es poco conocido y no muy frecuente, el síndrome de Stevens-Johnson es un trastorno causado principalmente por la reacción negativa a un medicamento.
Este inicia con síntomas parecidos a la gripe, luego afecta las mucosas, y después aparece un sarpullido doloroso y ampollas. Sin embargo, si empeora, puede causar necrosis, de tal forma que la piel afectada se torna negruzca y se desprende.
Se trata de una afección bastante grave y dolorosa para los pacientes que la padecen, y puede requerir hospitalización, así como un tratamiento estricto, el cual puede tardar varias semanas.
¿Cuáles son las causas de este síndrome?
Como ya mencionamos, el síndrome de Stevens-Johnson es poco común. Sin embargo, sus causas suelen estar asociadas a ciertos medicamentos o infecciones, como el VIH o la neumonía.
Entre los medicamentos que han causado en algunas personas este trastorno, destacan algunos anticonvulsivos y antipsicóticos, como la carbamazepina, y medicamentos para tratar la gota, como el alopurinol.
También se han presentado casos en pacientes que han tomado ciertos analgésicos como naproxeno, ibuprofeno y acetaminofén.
¿Quiénes son los pacientes más propensos a padecer este síndrome?
Como mencionamos previamente, los pacientes que tienen infecciones como la neumonía o el Virus de Inmunodeficiencia Humana o VIH, son hasta 100 veces más propensos a padecer el síndrome de Stevens-Johnson, en comparación con otros que no sufren de estos problemas de salud.
De igual forma, las personas que han recibido o donado algún órgano, o aquellas que sufren de algún tipo de cáncer, más específicamente cáncer en la sangre, pueden padecer de este síndrome. Por otra parte, también corre riesgo alguna persona ha presentado síntomas o reacciones a ciertos medicamentos.
En cuanto a los factores genéticos que pueden incidir en la aparición del síndrome de Stevens-Johnson, se ha comprobado que ciertas variaciones genéticas causan una predisposición ante este trastorno.
Síntomas más comunes del síndrome de Stevens-Johnson
Los síntomas del síndrome de Stevens Johnson pueden variar según la fase o el estadio del trastorno. En este sentido, los primeros síntomas que aparecen son muy semejantes a una gripe común. Los pacientes presentan fiebre, dolor en la garganta y en la boca, fatiga y ardor en los ojos.
Posteriormente, los pacientes manifiestan sentir dolor en la piel, así como la aparición de un sarpullido rojizo o morado. Después, aparecen ampollas en las mucosas de la boca, nariz, ojos y genitales, así como en el resto de la piel.
Luego se comienza a desprender la piel donde aparecieron las ampollas, esto produce deshidratación del área, ocasionando dificultad para ingerir líquidos cuando esta se desarrolla en la boca y la garganta.
Una de las complicaciones que se pueden producir con esta enfermedad es la septicemia o infección en la sangre, la cual evoluciona de forma rápida, y se produce cuando las bacterias se propagan por el cuerpo a través de su ingreso al torrente sanguíneo, por medio de las llagas y áreas de la piel afectadas. Esto puede traer consecuencias fatales para el paciente.
El daño en la piel puede llegar a ser permanente. Después de que la piel vuelve a crecer, presenta una coloración diferente, cicatrices y bultos. Incluso se puede presentar caída del cabello y de las uñas.
Problemas oftalmológicos que causa el síndrome Stevens-Johnson
Debido a que el síndrome de Stevens-Johnson afecta las mucosas, también causa problemas oculares. En este sentido, los pacientes pueden sufrir inflamación en los ojos, sequedad ocular, sensibilidad a la luz, problemas de visión leves a graves, hasta pérdida completa de la visión.
En la fase más aguda, se presenta conjuntivitis bilateral purulenta afectando la córnea, la cual puede perforarse o tener ulceraciones. Estas pueden causar cicatrices o lesiones permanentes.
También se pueden presentar ampollas en los párpados y el posterior desprendimiento de la piel de esa área.
Tratamiento para el síndrome de Stevens-Johnson
Lo primero que recomiendan los especialistas al diagnosticar a un paciente con el síndrome de Stevens-Johnson, es dejar de tomar el o los medicamentos que pueden estar causando esta afección.
Si los casos son leves, sólo requieren de revisión y seguimiento médico permanente y un tratamiento.
Este tratamiento incluye analgésicos para aliviar los dolores y el malestar. También esteroides tópicos para aplicar en las mucosas y reducir la inflamación. Además, de ser necesario, el especialista puede prescribir antibióticos para el control de la infección.
Adicionalmente, se requiere una buena hidratación y alimentación, pudiendo llegar a ser necesaria la rehidratación a través de un tubo nasogástrico en caso de que las membranas mucosas de la boca estén muy afectadas.
Para atender las heridas, se recomienda la aplicación de compresas húmedas y frías. Además, un equipo especializado debe retirar la piel muerta y atenderla con medicamentos que contribuyan al alivio del malestar y la recuperación del área.
Es por esta razón, que los pacientes del síndrome Stevens-Johnson que se encuentran en un estadio avanzado, deben ser atendidos en una unidad de quemados o en terapia intensiva.
En el caso de las afecciones a los ojos, producidas como consecuencia del síndrome de Stevens-Johnson, es imprescindible acudir con un oftalmólogo, quien en principio, tratará de controlar la inflamación.
También realizará irrigación conjuntival utilizando solución salina. De ser necesario, debe desbridar las membranas y aplicar con frecuencia gotas lubricantes, así como corticosteroides tópicos y en gotas.
¿Cuáles son las lentillas más recomendadas para pacientes con síndrome de Stevens-Johnson?
Los médicos suelen prescribir lentes de contacto esclerales para tratar los problemas oculares que se generan por el síndrome de Stevens-Johnson.
Estas lentillas tienen unas características muy particulares que le permiten adaptarse mejor a las córneas irregulares. Además, mantienen los ojos más hidratados, razón por la cual, los pacientes con sequedad ocular extrema sienten mejoría al usarlas.
Por otra parte, estas lentillas permiten compensar ciertos problemas visuales como el astigmatismo, y protege la superficie ocular ante infecciones y otros problemas de salud.
Su diseño ofrece comodidad y practicidad en su uso. De igual forma, estas lentillas se mantienen bien posicionadas en su lugar durante más tiempo y se pueden adaptar según la necesidad de cada paciente.
Cuidado de las lentillas esclerales usadas por pacientes con síndrome de Stevens-Johnson
Los médicos recomiendan el uso de gotas que permitan mantener el ojo humectado y reducen la sensación de sequedad que se produce por la deshidratación que causa el síndrome de Stevens-Johnson.
Algunas de las gotas más recomendadas son fabricadas por marcas reconocidas a nivel mundial, entre las que destacan las siguientes:
Lacrifresh Moisture
Estas gotas oculares lubricantes son fabricadas por Avizor. Contienen ácido hialurónico y mantienen al ojo constantemente hidratado. Además, refrescan los ojos y alivian las molestias producidas por la sequedad.
Las mismas se encuentran disponibles en presentaciones con y sin conservantes, de 15, 10 ml y 20×0,4 ml.
Las gotas Lacrifresh Moisture son fáciles de aplicar directamente en cada ojo, o antes de poner las lentillas y ofrecen un gran alivio a pacientes del síndrome Stevens-Johnson.
Hyabak Cuidado Ocular Diario
Los laboratorios Théa, han desarrollado estas lágrimas artificiales que contribuyen a la hidratación, regeneración rápida y cicatrización de la membrana ocular afectada por el síndrome de Stevens-Johnson.
Las gotas Hyabak, humedecen y lubrican los ojos durante más tiempo, y contienen un dosificador que evita el desperdicio del producto, facilitando su uso.

